"Y todo era felicidad, los animales vivían sin sufrir, desde que el sol despuntaba, sus sueños eran realidades, es por ello que su mundo era perfecto, ya no existían los humanos despreciables que les hacían daño, sólo podían visitarlos, quienes realmente eran limpios de corazón e iban a utilizar sus manos para darles amor y cariño. En ese momento dejaron de soñar". #microcuentosjosedelarosa