PREGUNTAS SIN RESPUESTAS
Shopie, quisiera saber qué te hacía sentir infeliz. Acaso todo lo hecho por Donna, no ha sido para ti suficiente?
Por lo menos a esa pregunta, no le encuentro una respuesta favorable en virtud de la actitud inmadura y desconsiderada de esta joven.
Créanme que me resulta inaceptable esa postura de algunos hijos de sentirse infelices y vacíos por no haber conocido o ser criados por su papá, a pesar de haber tenido a su lado madres abnegadas, sobre todo aquellas que a pesar de que la vida cruzó en su camino hombres que decidieron dejarlas tiradas con sus hijos, solas dieron sus vidas y para entregarle las mejores condiciones, las que estaban a su alcance, para llenarlos de felicidad.
Y reclaman, y se cuestionan y generan encrucijadas a sus madres, haciéndolas culpables siendo que el único error que se les podrían indilgar, el de no haber escogido mejor con quién procrear, aunque en esa ruleta, los buenos son malos, los malos son mas malos y los menos buenos y menos malos, tampoco nos garantizan amor por sus descendencias.
Lo que termina resultando desafortunado es la sensación que pudo haber tenido Donna, al ver que su gran amor, nunca haya entendido que el suyo, el de su madre había sido brindado con tanta abnegación, dedicación y sinceridad, que trató de hacer su mundo, en mundo perfecto e ideal. Al final para Shopie, eso no era suficiente y la frustración se apoderaba de su sentir, al punto de escarbar recuerdos para salir a buscar a quien nunca había tenido que ver con ella.
Repito, más allá de los amores incondicionales de las madres por sus hijos, en el silencio de su pensar, qué terminarían sintiendo las Donna's.
Es una pregunta que si se la hacemos a la propia Donna, ella terminará reseñando que quizá si había fallado y que su hija necesitaba las respuestas que nunca había decidido darle, creería yo que para protegerla, sin embargo en el rincón más profundo de su corazón, Donna debió preguntarse en medio del dolor de un amor incomprendido, en qué le pude haber fallado a mi hija, más allá que la historia haya terminado con un final "feliz". Antes que nada los musicales suelen tener finales felices y "Mamma Mía" no sería la excepción.
Ser un buen padre, lleva consigo un querer hacerlo y el valorar como hijo el amor de un buen padre, también.
Por eso démosle a cada quien lo que se merece, el amor cuando es entregado, solamente requiere una reciprocidad y eso no pelea con caprichos ni con "traumas", de esos que ahora se inventan tanto.

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